Artículo escrito por César ”El Profesor Falken”

Saludos, Androides. El otro día tuvimos una conversación en nuestro grupo de Whatsapp que me hizo darme cuenta de que a lo mejor en La Taberna soltamos conceptos que para nosotros están muy claros pero que puede que no hayamos explicado como Dios manda, al menos lo que quieren decir para nosotros. Me refiero en concreto al Agnosticismo, que titula esta pequeña reflexión, y que hemos referenciado varias veces en la historia del programa. Así que ahí va una breve explicación de lo que significa para nosotros ser Agnósticos de Plataforma.

Puede que la mejor manera de empezar sea contraponerlo a su concepto antagónico, el Fundamentalista de Plataforma, es decir, aquella persona que cree firmemente que su elección es la única lógica y correcta, y por lo tanto todas las demás opciones son erróneas y que se debe invertir cualquier esfuerzo disponible en demostrar a los que las emplean que están equivocados y la superioridad, “obvia”, de la suya.

Por contra, el Agnóstico de Plataforma es el usuario que acepta que todas las opciones tienen sus puntos fuertes (y sus inconvenientes también), y que emplea una u otra dependiendo de sus posibilidades y de la que le resulte más conveniente, ojo, en su opinión. El agnóstico no tiene problemas en reconocer juegos que le gustan de cualquier plataforma, y ve como una buena noticia que juegos previamente exclusivos se anuncien para otros sistemas.

Porque ser Agnóstico de Plataforma, tal y como lo entendemos en la taberna, no quiere decir que no tengas una preferida, ya sea por motivos objetivos técnicos o por otros más subjetivos relacionados con tu historial con cada una de estas compañías, afinidad, o por tu opinión acerca de la manera en la que toman sus decisiones.

El Agnóstico de Plataforma es el usuario que acepta que todas las opciones tienen sus puntos fuertes (y sus inconvenientes también), y que emplea una u otra dependiendo de sus posibilidades y de la que le resulte más conveniente.

Tampoco se trata de comprarlas todas, únicamente de ser capaz de ver que cada una de ellas ofrece una manera distinta de afrontar el medio del videojuego, y que cuanta más variedad tengamos más beneficiados acabaremos los consumidores.

Si fuésemos una empresa moderna, de esas a las que les gusta publicar un documento con su misión y valores, el agnosticismo formaría parte de éstos, y por eso intentamos siempre evitar las absurdas guerras de marcas y polémicas que las acompañan, porque creemos que son una pérdida de tiempo y una distracción de lo realmente importante, que es jugar.