Reseña escrita por Mario Valera, “M2Hero”

Guacamelee! fue uno de los mejores metroidvanias de la anterior generación sin lugar a dudas. El estudio canadiense DrinkBox Studios supo dotar a su propuesta de una ambientación e idiosincrasia particulares, que capturaban la atención rápidamente, aprovechando la cultura mexicana y más concretamente el Día de Muertos para diseñar un mundo ficticio llamativo y diferente a lo acostumbrado. A ello, le acompañó un apartado jugable sólido como una roca, que no deformaba las constantes del género pero supo satisfacer a los aficionados sin problema. Con esos mimbres, no sorprendió demasiado que esa primera entrega se paseara por casi todas las plataformas habidas y por haber, incluso en versión mejorada.

Cinco años después, nos hemos encontrado con Guacamelee! 2. Rápidamente, lo podríamos resumir como un más y mejor. Más porque expande el lore y el contenido del original, sin temer tampoco a reutilizar recursos y mecánicas para sentar una coherencia como saga envidiable. Mejor porque eleva la fórmula (ya de por sí brillante) a lo que posiblemente sea su máximo exponente, sin cambiar diferencialmente la experiencia.

Guacamelee! 2 es un más y mejor. Expande el lore y el contenido del original, sin temer a reutilizar recursos y mecánicas para sentar una coherencia como saga envidiable.

En esta segunda parte encarnamos de nuevo a Juan, el protagonista de la anterior entrega, entregado a una vida cómoda y familiar, sin peligros que acechen su mundo. De hecho, su estado de forma no es el mejor posible, pues ha echado barriga y ya poco queda del valiente luchador de antaño. Sin embargo, pronto se verá envuelto en una trama totalmente delirante
a la par que épica, donde tendrá que recuperar sus poderes para salvar el mexiverso… nada más y nada menos que de la persona que hubiera salvado el mundo la vez anterior de no haberlo hecho él.

Sin ser un argumento demasiado innovador, la trama de Guacamelee! 2 es, en sí misma, un resumen de lo que hace grande a esta saga y, por extensión, a esta segunda parte. Bajo acciones totalmente épicas, luchas sin parangón y poderes tremendos, se esconde un título que se la juega en cierto sentido al humor, el delirio y, como si de una película de Tarantino se tratase, la sobreabundancia de referencias y guiños a la cultura videojueguil. No en vano, en los 10 primeros minutos habremos tenido multitud de homenajes a juegos conocidísimos, ya sean del género o no.

Sin embargo, algo tiene que hacer especialmente bien Guacamelee! como saga para encandilar al público como lo hace. No puedes simplemente homenajear al gran Castlevania Symphony of the Night e irte de rositas sin nada más. Y precisamente, uno de los niveles secretos de esta aventura es la respuesta de sus creadores a las quejas que algunos usuarios vertieron por la anterior entrega: Guacamelee! no es sólo referencias y humor. Las aventuras de Juan son una oda al diseño de niveles, al backtracking y las habilidades propias del metroidvania más puro y la destilación de un sistema que quiere acercarse a los viejos yo contra el barrio o incluso juegos de pelea pero sin renunciar al esquema jugable propio de su género base.

Las aventuras de Juan son una oda al diseño de niveles, al backtracking y a la destilación de un sistema que quiere acercarse a los viejos yo contra el barrio o incluso juegos de pelea pero sin renunciar al esquema jugable de los Metroidvania

De este modo, esta segunda parte nos lleva a explorar grandes mapeados (algunos enormes), mientras obtenemos (o mejor dicho, recuperamos) las habilidades de la anterior entrega y peleamos con criaturas características como esqueletos o alebrijes bajo un sistema de combate tan sencillo como bien implementado y orientado al máximo combo que seamos capaces de ejecutar. No deja de sorprender lo bien que casan los ataques normales con los saltos y las propias habilidades, bajo un timing menos exigente que en los juegos de lucha, pero igual de efectivo cuando entramos en el minmax.

Y hablando del timing, no podemos olvidarnos de uno de los aspectos que ya es santo y seña de Guacamelee!: el plataformeo. Esta saga incluye bastante más plataformeo si cabe que otros exponentes del género, poniéndonos a veces las cosas difíciles y añadiendo trampas, temporizadores o incluso cambios de dimensión a la ecuación. Una de las quejas de la anterior entrega venía por su dificultad en los retos: aquí me ha parecido más baja en cuanto a jefes finales y plataformeo digamos “obligatorio”, pero mucho más alta si queremos sacar el 100% al juego o nos metemos en secciones opcionales con jugosos premios. Por suerte, cuenta con unos checkpoints bastante generosos y nunca llega a frustrar de forma irreversible.

No quiero cerrar esta reseña sin hacer mención a uno de los añadidos, por su importancia, más relevantes del juego: el pollo. Los que jugaron a la anterior entrega sabrán del peso (y fuente de risas) que suponen estas aves en Guacamelee!. Con ello en mente y por ampliar las habilidades del propio Juan y las posibilidades en puzles y diseños de nivel, DrinkBox Studios ha puesto a nuestro alcance esta simpática transformación, que hará las delicias de los jugadores. Avisados estáis.

Así pues, ¿es recomendable Guacamelee! 2? Sin duda alguna. Uno de los mejores juegos que me he echado a la cara este año y uno de los mejores exponentes del género en el presente, siendo como es un estilo tan en boga en los últimos años. Las risas, la diversión y el efecto “una secuencia más y lo dejo” están asegurados, ahí es nada.

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Idioma: Español

Duración: Entre 8 y 12 horas
PEGI 12

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Trailer de Guacamelee! 2

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